Emprendedores Africanos
Hace unos meses un grupo de mujeres de un pueblo cercano llegaron a nuestra sede con un objetivo bajo el brazo: querían montar una pequeña granja avícola cooperativa. Querían ayuda, saber si podrían conseguirlo, las dificultades eran muchas. La principal de todas era que no tenían experiencia en la cría de gallinas y que eran analfabetas. Pero el equipo de producción de Bibir creyó en su proyecto porque una vez en marcha sería una gran ayuda en el poblado, ya que podrían acceder a huevos y carne con mayor facilidad.
El primer paso ha sido montar un curso intensivo de alfabetización para estas mujeres emprendedoras, que ha sido todo un éxito. También se las ha formado en el cuidado y alimentación de las aves. La nueva fase del proyecto es acompañarlas al banco rural para que les concedan un microcrédito con el que comprar los materiales para construir la granja y después los animales y su alimentación.
Ahora ya se van convenciendo de que su plan es viable y que va avanzando por el buen camino, pronto sólo serán ellas las responsables de la granja y sólo necesitarán que se las supervise de tanto en tanto.
Ésta es nuestra manera de trabajar, ayudar a estas gentes a realizar sus proyectos, demostrarles que pueden trabajar autónomamente y a llevar las riendas de sus propias vidas. Es lo que nos piden y es nuestra mejor recompensa cuando un objetivo pasa del papel a la realidad.
